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Hasta que le dabas la vuelta: Aminata existe, tenía 13 años cuando se convirtió en prostituta, llegó a cobrar 20 céntimos de euro por tener sexo y 1,50 le parecía una pequeña fortuna.

Enfermó, fue violada y maltratada. Contrajo enfermedades de transmisión sexual, a su padre ni lo recuerda y su madre murió, vivió entre la basura y durmió mientras las ratas caían por la hojalata del techo. Aminata tenía 13 años cuando empezó todo y no soñó nunca con ser prostituta. A De la Fuente le cuesta mantener la emoción y el orgullo cuando lleva un rato de conversación al teléfono.

Por los datos técnicos pasó sin problema: En Sierra Leona tuvieron todas las facilidades que pueden pedirse en un contexto así: Consiguió casi cualquier propuesta: El objetivo de esta película es mostrarla y enaltecer la figura de estas chicas. De la Fuente, que conoció Sierra Leona en , sabe que la herida de la violencia y la muerte en el país supura sin descanso: Las niñas estaban en círculo, una contra otra, contando aquellas pesadillas.

Rabia, impotencia e incredulidad son las palabras que usa De la Fuente para describir el choque emocional que supuso verlas sonreír como niñas mientras relataban los pequeños infiernos por los que habían pasado.

Ese es exactamente el resumen que hace, pidiendo perdón con antelación por si la frase resulta cruda, Jorge Crisafulli: Desde hace años, las Misiones Salesianas recorren las calles de Freetown buscando a los menores huérfanos o abandonados, a los que pudieran ayudar. Recuerda que era época de lluvias la primera vez que se topó con el grupo de Aminata; sobre ese suelo embarrado que levantaba gotas de fango al pisar, Crisafulli se acercó, espantando a los hombres que las rodeaban y en 15 minutos de conversación les explicó quién era, dónde trabajaba y qué les podía ofrecer: Al día siguiente, seis de las siete se presentaron en la casa.

Las llevaron al hospital, les dieron un plato de arroz que ellas quisieron repetir y, entonces, entraron en escena los peluches. Fue él quien le cortó un brazo a su madre porque ésta no quería convivir en el mismo hogar con la esposa del guerrillero. La mujer llegó a la aldea donde nació con las heridas infectadas y poco después pereció desangrada. Sin nada que echarse a la boca, la niña se fue a Freetown, la capital del país, y se acostó con unos hombres que antes la habían invitado a poner un precio a su cuerpo.

A partir de ese momento engrosó el ejército de esclavas sexuales africanas, niñas que son desvirgadas a veces sin haber tenido siquiera su primera menstruación. La de Aminata es una historia terrible, pero también esperanzadora, porque la niña, al cabo del tiempo, abandonó la prostitución y pudo montar una pequeña peluquería y un modesto almacén donde vende alimentos. En la cinta se muestra el trabajo de cuatro salesianos y un centenar y medio de trabajadores sociales que se afanan por rescatar del infierno a niñas de Freetown que hacen la calle, donde también viven y duermen.

Por eso nosotros ofrecemos esa oportunidad. Como Aminata, son muchas las niñas que abandonaron sus pueblos huyendo de la orfandad que han causado la guerra, el cólera y el ébola. Cuando llegan a la ciudad sobreviven en chabolas hechas con tablas, chapa y unos cuantos harapos, cubículos que infestan Grafton y Mabella, dos barriadas de Freetown donde apenas hay luz eléctrica.

Crisafulli y su gente han recorrido esas ratoneras y en ocasiones ha tenido que transigir con el 'daddy' de turno, el chulo, para sonsacarles información. Desafortunadamente tenemos que estar en contacto con proxenetas porque son nuestros informantes. A veces uno tiene que cerrar un ojo. A cambio sabemos los nombres y las edades de las niñas. No pactamos con ellos, luchamos contra un sistema corrupto.

No hay cifras exactas de un fenómeno que se ventila en las cloacas de la sociedad. Aun así, la congregación religiosa estima que millones de niños son explotados sexualmente en todo el mundo.

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De la Fuente, que conoció Sierra Leona ensabe que la herida de la violencia y la muerte en el país supura sin descanso: Soy parte de un grupo de apoyo. Iniciar Sesión Olvidaste tu contraseña? Es como tener sexo con un amigo. Crisafulli y su gente han recorrido esas ratoneras y en ocasiones ha tenido que transigir con el 'daddy' de turno, el chulo, para sonsacarles información. En España entre documental prostitutas numeros de prostitutas en madrid Aun así, la congregación religiosa estima que millones de niños son explotados sexualmente en todo el mundo. No llegó a cumplir la totalidad de la pena y en salió en libertad, por su buena conducta y por los informes que avalaban que estaba totalmente rehabilitado. A veces uno tiene que cerrar un ojo. También en esos pequeños recorridos se les insiste en la Line Child, una línea telefónica que funciona de forma ininterrumpida desde y que sirve para que cualquier menor llame para compartir y buscar solución a sus problemas. La verdad prostitutas en piera prostitutas en algeciras que a veces los hombres te usan como un objeto.

Fue la tarde del 22 de agosto de cuando acudió a la cercana calle de la Cruz y requirió los servicios de una prostituta. Esta se llamaba Mariluz, tenía 22 años y dos hijos. Acudieron al mesón y su estado de embriaguez era tal, que apenas podía abrir la puerta.

Como no pudo consumar el acto sexual debido a sus problemas, tras pegar y golpear a la muchacha que apenas oponía resistencia, totalmente fuera de si, clavó una y otra vez en en su pecho un cuchillo jamonero hasta matarla. Luego, perdió el sentido. Cuando se despertó estaba cubierto de sangre. Miró a su alrededor, atónito y con suma frialdad se sirvió una copa, se limpió como pudo y se fue a dormir a casa de su madre. Al día siguiente no abrió el local.

Volvió para limpiar el escenario del crimen totalmente ensangrentado. Para curarse en salud, puso encima una tela de arpillera y varias cajas de cerveza.

Después, adelantó su viaje a Elche, ciudad en la que se casaba su hermano. Volvió a salir a la calle en busca de sexo de pago y recurrió a los servicios de una mujer de unos cuarenta años no muy conocida entre las habituales: Teresa, a decir, de algunos; Josefa, a decir de otros, que nunca llegó a ser identificada y que no fue reclamada por nadie. De nuevo, se repitió la historia y la pobre mujer acabó brutalmente acuchillada con la misma arma homicida que hundió en su cuerpo una y otra vez.

Desde hace años, las Misiones Salesianas recorren las calles de Freetown buscando a los menores huérfanos o abandonados, a los que pudieran ayudar. Recuerda que era época de lluvias la primera vez que se topó con el grupo de Aminata; sobre ese suelo embarrado que levantaba gotas de fango al pisar, Crisafulli se acercó, espantando a los hombres que las rodeaban y en 15 minutos de conversación les explicó quién era, dónde trabajaba y qué les podía ofrecer: Al día siguiente, seis de las siete se presentaron en la casa.

Las llevaron al hospital, les dieron un plato de arroz que ellas quisieron repetir y, entonces, entraron en escena los peluches. Me di cuenta ahí, de forma clarísima: El trabajo de Don Bosco Fambul tiene varias ramas y es concienzudo y constante. Crisafulli explica que esta muerte no solo impactó emocionalmente en la vida del resto de las chicas que vivían con ella y que la vieron fallecer, sino que hay un efecto resorte que las empuja a pedir ayuda a los salesianos, que en la mayoría de ocasiones buscan de forma proactiva a las chicas.

Y cada viernes, al final del recorrido, donde tienen montado un pequeño stand, hay entre 70 y 90 niñas. Si yo les intento dar consejos También en esos pequeños recorridos se les insiste en la Line Child, una línea telefónica que funciona de forma ininterrumpida desde y que sirve para que cualquier menor llame para compartir y buscar solución a sus problemas.

En Don Bosco Fambul tienen ya algunos programas para aportarles esa base y formarlas profesionalmente: Lo que desde las misiones se llama reunificación y que ya han conseguido con éxito en casos.

Agradecemos de antemano a todos nuestros lectores su esfuerzo y su aportación. Alma, Corazón, Vida Viajes. Las clientas femeninas son una rareza bien cotizada.

Autor Miguel Sola Contacta al autor. Tiempo de lectura 5 min. Aunque no es legal, miles de españoles siguen recurriendo a los servicios de las profesionales. Seguramente se lo pensarían dos veces si escuchasen estas palabras. Viko y Margarida son prostitutas satisfechas con su trabajo, aunque cada una de ellas lidia con "los estigmas sociales" de su profesión de un modo muy distinto.

Cuando se habla de prostitución la mayoría de hombres dicen siempre lo mismo: El problema es que esas condiciones no existen. Una trabajadora sexual responde a todo tipo de preguntas sobre su ocupación.

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